Acertar

El éxito del 93% de los directivos senior depende del éxito de sus equipos.

Para tener un buen desempeño los equipos necesitan conocimientos específicos, habilidades y compromiso con el resto de los integrantes.

En nuestro convencimiento de que estás cualidades se desarrollan de manera óptima trabajando en equipo, en D&B realizamos dos tareas esenciales:

  1. Introducir formadores, expertos de excepción e invitados inspiradores en los equipos de trabajo,
  2. Crear el mejor entorno para que los grupos aprendan y se desarrollen,
  3. Diseñar, preparar y moderar reuniones de equipos directivos a la perfección.

Trabajamos para líderes, directivos y gerentes, ayudándoles a incrementar las opciones de éxito dentro de su función. Para ello centramos nuestro esfuerzo en inspirar al equipo de personas a la vez que les aportamos las habilidades y el conocimiento necesario.

Hay sólidas razones psicológicas por las que algunos equipos cuajan, aprenden y actúan más en unas circunstancias determinadas que en otras. Puede que hayas experimentado estar con un equipo que verdaderamente encajó y disfrutó de su éxito notable.

No ocurre siempre pero las condiciones correctas contienen tres elementos esenciales:

  1. RIESGO: Un cierto grado de implicación personal, la percepción de amenaza, saber que las oportunidades de oro aparecen sólo por durante breve espacio de tiempo y rápidamente desaparecen.
  2. APRENDIZAJE: La motivación de aprender con la ayuda del consejo de compañeros y guías expertos;
  3. SOCIALIZACIÓN: la oportunidad de socializar y conectar adecuadamente con semejantes.
El riesgo es necesario ya que proporciona claramente motivación, y también, aunque de una manera menos obvia sucede que los miembros de un equipo en un entorno de no riesgo se pueden acomodar y formar fácilmente relaciones que inhiben el pensamiento productivo, el desarrollo y el aprendizaje. Un equipo que no aprende es un equipo que no responde
Al exponer a un equipo al riesgo cambian temporalmente las reglas y los roles facilitando la creación de un entorno en el que se aprende de una manera mucho más efectiva. El riesgo debe ser personal (no físico) e igual para todo el mundo.
Socialización, el tercer elemento, todos sabemos que es importante para los equipos pero debe hacerse bien, en la frecuencia correcta, siendo positivo y alineado con valores de negocio, de forma que no trabaje contra ellos.